ἀπορία

El término “aporía”, del griego “sin camino”, designa una paradoja, dilema o problema lógico sin una salida clara. Representa la perplejidad y la duda que surgen ante contradicciones irresolubles en un razonamiento. En “Aporías de Silicio”, exploramos estas encrucijadas filosóficas que emergen en el mundo codificado de la inteligencia artificial.

Borgmann y la paradoja del dispositivo

Cuando confiamos tareas a dispositivos que nos ofrecen resultados sin darnos la oportunidad de entender o controlar el proceso, la teoría de Borgmann nos alerta acerca de la atrofia gradual de nuestras habilidades. Pero, ¿qué pasa cuando este paradigma se implementa exactamente en el campo en el que se desarrollan las habilidades humanas más básicas: la educación? El dilema de TrayectIA nos presenta esta pregunta en su versión más extrema.

Dilema 8.Borgmann y la paradoja del dispositivo

¿En qué consiste el progreso educativo cuando un dispositivo muestra ser más “efectivo” que las prácticas tradicionales de acuerdo con ciertos indicadores y, al mismo tiempo, atrofia habilidades humanas esenciales?

Históricamente, el ámbito de la educación ha sido el lugar ideal para las “prácticas focales”: espacios en los que la perseverancia, el error, la frustración y el esfuerzo no son impedimentos a eliminar, sino elementos fundamentales del proceso de aprendizaje. No obstante, la promesa de la inteligencia artificial educativa es precisamente mejorar este proceso al optimizarlo, hacerlo más eficiente y personalizado y hacerlo “más cómodo”. TrayectIA ejemplifica de manera ideal el dispositivo borgmanniano aplicado a la educación: se trata de una caja negra que proporciona resultados cuantificables superiores a cambio de falta de transparencia en el procedimiento.

La tensión entre dos perspectivas sobre el éxito educativo es lo que hace que este caso sea especialmente revelador. Por un lado, hemos logrado avances tangibles en habilidades cuantificables y una disminución importante de la desigualdad educativa, logros que ningún sistema tradicional había alcanzado a tal nivel. Por otro lado, notamos el deterioro de las capacidades metacognitivas, que son las que hacen posible que los alumnos se transformen en aprendices autónomos a lo largo del tiempo. ¿Podría ser que, mientras mejoramos las métricas, estemos erosionando la esencia misma de lo que significa el aprendizaje?

Este dilema nos lleva a plantearnos, en su contexto más crítico, la pregunta fundamental de Borgmann: ¿en qué consiste el progreso educativo cuando un dispositivo muestra ser más “efectivo” que las prácticas tradicionales de acuerdo con ciertos indicadores y, al mismo tiempo, atrofia habilidades humanas esenciales? No solo el futuro de TrayectIA, sino también nuestra comprensión acerca de qué significa educar en la época de la inteligencia artificial y el tipo de seres humanos que deseamos formar se decidirá con la respuesta que demos.

El Tutor Cognitivo Adaptativo TrayectIA es un sistema de inteligencia artificial implementado en el distrito escolar de una gran ciudad para la enseñanza de matemáticas y lectoescritura en educación primaria. Su objetivo declarado es “personalizar el aprendizaje maximizando la adquisición de competencias básicas”. TrayectIA  utiliza algoritmos de aprendizaje por refuerzo para adaptar continuamente la dificultad y el estilo de los ejercicios a cada estudiante, entregando retroalimentación inmediata y caminos de aprendizaje optimizados. Opera como un “dispositivo” educativo perfecto: el niño interactúa con una tableta donde los ejercicios aparecen mágicamente adaptados a su nivel, sin que el profesor o el propio estudiante comprenda cómo se toman las decisiones pedagógicas.

Tras dos años de implementación, una evaluación exhaustiva revela resultados profundamente ambiguos:

  • El lado positivo: Mejora del 28% en los resultados estandarizados de matemáticas y un 19% en lectoescritura respecto a grupos control. Reducción del 40% en la brecha de rendimiento entre estudiantes con diferentes niveles socioeconómicos en las competencias medidas. Aumento del 35% en el “compromiso superficial” (tiempo on-task) durante las sesiones con TrayectIA.
  • El lado negativo: Emergencia de un “déficit de competencia metacognitiva”. Los estudiantes de TrayectIA  muestran una caída del 45% en su capacidad para identificar cuándo no comprenden un concepto (monitoreo metacognitivo) y una reducción del 60% en su capacidad para elaborar estrategias alternativas cuando se enfrentan a un problema sin el tutor. Además, los profesores reportan una creciente “desprofesionalización”, sintiéndose convertidos en supervisores de un proceso pedagógico opaco que no controlan.

Un estudio independiente correlaciona el uso intensivo de TrayectIA  con una significativa disminución de la curiosidad intelectual y la tolerancia a la frustración en contextos de aprendizaje no asistidos por IA. Un grupo de padres, alarmado por estos hallazgos, amenaza con una demanda colectiva exigiendo la retirada del sistema.

La supervisora del distrito escolar debe decidir el futuro del programa TrayectIA, bajo la presión de datos que muestran mejoras cuantitativas pero deterioro cualitativo en las competencias de aprendizaje profundas.

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